La papeleta que tenían entre manos era gorda, y es por eso que ahora, tras haber degustado de inicio a fin su primer gran juego para PSP, no podemos sentirnos más satisfechos al haber disfrutado no sólo de un Silent Hill a la altura de lo que se espera de la laureada saga de Akira Yamaoka, sino también de una de las mejores aventuras que han pasado por nuestras PSP. Bienvenidos, una vez más, a Silent Hill..